Solo uno de 37 fondos inmobiliarios financiados con Afores se destinó a vivienda social
Senadores denunciaron el uso “profundamente injusto” del dinero de las Afores, destinado a financiar desarrollos inmobiliarios de lujo, turísticos y comerciales, en lugar de promover vivienda social accesible para la clase trabajadora.
En un punto de acuerdo publicado en la Gaceta Parlamentaria, las y los legisladores del PRI señalaron que el derecho a una casa digna ha sido transformado en una mercancía especulativa, al servicio del capital financiero y sin impacto en las necesidades reales de los trabajadores.
El caso más escandaloso, apuntaron, es el de Be Grand CKD17, que entre 2018 y 2023 recibió más de mil 913 millones de pesos provenientes de fondos pensionarios, la mitad de ellos aportados directamente por los trabajadores.
Con ese dinero se construyeron departamentos que se venden en más de 17 millones de pesos cada uno, hecho que, denunciaron, “como una persona que gana el salario promedio del IMSS tendría que trabajar casi 79 años sin gastar nada para comprar uno de esos inmuebles”.
Según datos de la CONSAR, en 2024 se invirtieron más de 114 mil millones de pesos en instrumentos financieros como CKD y Cerpi.
De los 37 fondos inmobiliarios respaldados por las Afores, solo uno se destinó a vivienda social; el resto fue canalizado a complejos residenciales de alto valor como Mítikah, The Ritz-Carlton o The Harbor Mérida.
“Los trabajadores están financiando un mercado del cual están totalmente excluidos. El 80 % no gana lo suficiente para cubrir sus necesidades básicas, mucho menos para comprar una vivienda sin endeudarse de forma excesiva”, subrayaron.
La bancada priista recordó que fue ese partido el que sentó las bases del sistema de seguridad social en México y llamó al Ejecutivo, al Infonavit y a la CONSAR a reorientar de inmediato las inversiones hacia proyectos que sí garanticen vivienda digna para los trabajadores.
“No se trata de limitar la rentabilidad financiera, sino de alinear los objetivos del sistema con los derechos fundamentales de quienes lo sostienen: los trabajadores”, afirmaron.
